Llevan alegría a mujeres privadas de la libertad en Tumaco

Ximena Pineda, gestora social.

En una jornada cargada de emociones, la gestora social Ximena Pineda protagonizó un encuentro significativo con las mujeres privadas de la libertad (PPL) del municipio de Tumaco. La actividad, organizada como parte de una estrategia de inclusión social y bienestar, buscó llevar alegría, esperanza y un profundo mensaje de dignidad y acompañamiento a quienes se encuentran en condiciones de reclusión.

Durante la jornada, Pineda compartió con mujeres en el centro penitenciario local, en un espacio recreativo que incluyó dinámicas grupales, actividades culturales, reflexiones colectivas y momentos de escucha activa. Desde el primer momento, su presencia fue recibida con calidez y emoción por parte de las internas, muchas de las cuales destacaron la importancia de sentirse vistas y valoradas por la comunidad fuera de los muros.

Oportunidad

“Este es un momento para recordarles que no están solas, que como sociedad tenemos la responsabilidad de tender la mano, de escuchar, de acompañar y de construir caminos hacia la reintegración y la esperanza”, expresó Pineda durante su intervención. “Cada mujer aquí merece respeto, dignidad y la oportunidad de reconstruir su vida”.

La jornada recreativa no solo ofreció instantes de esparcimiento, sino que también fue un espacio para promover la reflexión y el empoderamiento femenino. A través de mensajes inspiradores y actividades participativas, la gestora social resaltó el valor intrínseco de cada persona, haciendo hincapié en que el pasado no define el futuro y que cada día representa una nueva oportunidad.

Compromiso

Ximena Pineda, quien ha venido impulsando diversas iniciativas sociales en Tumaco y la región, reiteró su compromiso con las poblaciones más vulnerables, incluyendo a las personas privadas de la libertad. Según indicó, este tipo de actividades buscan no solo mitigar el impacto emocional del encierro, sino también sembrar semillas de esperanza que contribuyan al proceso de resocialización.

La iniciativa fue ampliamente valorada por las autoridades del centro penitenciario, quienes destacaron la importancia de abrir espacios que humanicen la experiencia carcelaria y fortalezcan el vínculo entre la sociedad civil y quienes cumplen una condena.

Con gestos sencillos pero poderosos, como un abrazo, una sonrisa o una palabra de aliento, la jornada cerró con un ambiente de gratitud y emotividad. La semilla sembrada por Pineda en Tumaco dejó un mensaje claro: toda persona merece segundas oportunidades, y la dignidad humana debe estar por encima de cualquier circunstancia.

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