Durante una reciente participación en Noticias Caracol, el abogado y precandidato presidencial Abelardo De la Espriella protagonizó un cruce con la periodista María Lucía Fernández que volvió a generar críticas por comentarios y actitudes consideradas machistas. El episodio se suma a una serie de intervenciones públicas que han despertado cuestionamientos sobre el tono y el discurso utilizado durante su campaña.
1. La masculinidad como símbolo de autoridad
Gran parte de su discurso político gira alrededor de una imagen de fuerza y dominio masculino. Expresiones como “tener los cojones para poner orden” han sido repetidas en varios escenarios públicos, asociando la capacidad de liderazgo con atributos tradicionalmente vinculados a la virilidad masculina.
2. Comentarios sobre el cuerpo y sexualización en entrevistas
En una entrevista para el programa Piso 8, De la Espriella respondió a rumores sobre su apariencia física mostrando una fotografía personal a los presentes en el set. Durante el intercambio, insistió en que una periodista observara detalles específicos de la imagen mientras otros participantes hacían bromas de tono sexual, situación que fue interpretada por críticos como una conducta inapropiada y sexista.
3. Insinuaciones de doble sentido en espacios públicos
Durante una visita a un taller artesanal en Neiva, el candidato realizó comentarios con insinuaciones sexuales mientras conversaba con una artesana sobre su trabajo. La escena fue vista por algunos sectores como una muestra de normalización de comentarios incómodos hacia mujeres en contextos laborales y públicos.
4. Diferencias en el trato hacia periodistas mujeres
Diversos analistas y usuarios en redes sociales han señalado que el abogado mantiene una actitud distinta frente a mujeres periodistas. Mientras con algunas adopta un tono cercano o de coqueteo, con otras responde de manera confrontativa o condescendiente cuando recibe preguntas críticas, algo que también se evidenció en su intercambio con María Lucía Fernández.
5. Postura frente al debate con mujeres en política
En declaraciones pasadas, De la Espriella afirmó que prefería evitar confrontaciones públicas con mujeres porque “siempre pierde” en ese tipo de discusiones. Sus palabras fueron interpretadas como una forma de deslegitimar a las mujeres como interlocutoras políticas en igualdad de condiciones.
6. Un discurso paternalista sobre el rol femenino
En un videopódcast realizado durante la conmemoración del Día de la Mujer, el precandidato se definió como un “feminista de la vieja guardia” y afirmó que las mujeres deben ocupar “el lugar que les corresponde”. Aunque presentó sus comentarios como elogios, sectores críticos consideran que reflejan una visión paternalista sobre el papel de las mujeres en la sociedad.
Las controversias alrededor de estas declaraciones continúan alimentando el debate sobre el lenguaje, las actitudes y el trato hacia las mujeres dentro del escenario político colombiano.




