se rompió en silencio

El cielo se rompió en silencio cuando el Creador dejó el trono. No vino con legiones, vino con llanto. No nació en palacio, nació en pesebre. No eligió corona de oro, eligió corona de espinas. El que sostiene galaxias con una palabra, se dejó sostener por una madre adolescente. El que pinta atardeceres, permitió que le escupieran el rostro. El que da el aliento, se quedó sin aliento en una cruz.Si Él se humilló, ¿quién es la criatura para enaltecerse?Nosotros, barro con complejo de alfarero. Nos ofendemos porque no nos saludaron. Exigimos reconocimiento por servir. Contamos cuántas veces perdonamos. Cobramos con la mirada el favor que hicimos. Peleamos por tener la razón en casa mientras el Hijo de Dios lavó pies sabiendo que uno lo iba a traicionar esa misma noche. El orgullo es la amnesia más peligrosa. Se te olvida que respiras prestado. Se te olvida que tu don no es tuyo, tu matrimonio no es tuyo, tu apellido no es tuyo, tu siguiente latido no es tuyo. Se te olvida que sin Él no llegas ni al piso. Y empiezas a construir tronos de cartón: el trono de “yo lo hice”, el trono de “yo merezco”, el trono de “yo no pido perdón primero”. Tronos que el tiempo y una sola prueba derrumban.Jesús no defendió su derecho. Filipenses 2 dice que siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a qué aferrarse. Se vació. Se hizo siervo. Se hizo obediente hasta la muerte. El Creador abrazó la vergüenza para que la criatura fuera libre de ella. ¿Y nosotros? Nos aferramos a imagen, a posición, a “me debes respeto”.La humildad no es pensar menos de ti. Es pensar menos en ti. Es bajar del pedestal antes que la vida te tumbe. Es pedir perdón aunque tengas 80% de razón, porque el otro 20% también pesa. Es servir en lo secreto cuando nadie aplaude. Es dejar que Dios te defienda mientras tú callas. Es entender que toda elevación que no viene de Su mano, mañana te entierra.Quizás tu matrimonio está en guerra porque hay dos generales y ningún soldado. Quizás tu llamado está estancado porque quieres plataforma sin quebranto. Quizás no escuchas a Dios porque tu voz grita más fuerte que la Suya.Hoy, mira la cruz. Ahí está tu Dios, desnudo, molido, humillado. Y desde ahí reina. Si el camino al trono fue un madero, ¿por qué crees que tu camino será un ascensor?Bájate. Arrodíllate. Vacía las manos. Entrega el derecho a tener la última palabra. Deja que te malinterpreten y que Él te justifique. Porque el día que entiendes que eres polvo, empiezas a brillar. El día que te haces pequeño, Él se hace grande en ti.Si el Creador se humilló para salvarte, la criatura se humilla para honrarle. No hay otra ruta. No hay otro evangelio. El que se enaltece, será humillado. El que se humilla, será exaltado. No por hombres. Por Dios. Y Su exaltación pesa eternidad. #Humildad #reflexion

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