Se perfila un liderazgo en América Latina

El discurso del presidente Petro ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en el día de ayer constituye una pieza que tendrá enorme trascendencia en el continente frente a lo que somos como una gran Nación con una misma herencia, los mismos designios históricos, y el gran futuro con el que soñaba Simón Bolívar.

Carlos Álvarez

POR: CARLOS ALVAREZ.

El discurso del presidente Petro ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en el día de ayer constituye una pieza que tendrá enorme trascendencia en el continente frente a lo que somos como una gran Nación con una misma herencia, los mismos designios históricos, y el gran futuro con el que soñaba Simón Bolívar. Pero también una campana frente a los países del norte que camuflan su humanismo frente al tercer mundo como adalides de la democracia, y con la confusión intencionada de guardianes del orden del mundo. Esa idea no es la que nació en la Grecia y Roma antigua en virtud de la cual se auto proclaman el Occidente.

El discurso del presidente Petro fue un campanazo para que despierten de ese letargo que destruye la humanidad como la agresión a la Amazonía, lo atinente al carbón y el petróleo que nos están llevando a un punto de no retorno de la vida en el planeta tierra.

La franqueza con que habló del rotundo fracaso de la guerra contra las drogas, tan evidente que en cuarenta años nuestro países latinoamericano están prácticamente tomados por ese veneno que matado millones de personas y también en los países del norte que son los compradores y consumidores también con su juventud afectada y asesinada de manera inclemente, mucho más que en las innumerables guerras como lo dijo el presidente, Ucrania, Afganistán, Irak ,Siria para no recordar Vietnam ni Libia y otras tantas donde la juventud particularmente norteamericana tiene millones de cruces en los campos cementerios

Colombia con su inmenso sufrimiento por tantas vidas perdidas, por una guerra interminable donde no hay, literalmente, una sola familia que tenga aunque sea un pariente de quinta generación desconocido que haya ido víctima de la guerra. De una guerra ajena para para los jóvenes del norte y del sur.

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