La periodista de Noticias RCN Rossy Lemos atraviesa días especialmente difíciles mientras acompaña a las comunidades afectadas por el terremoto que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto.
La comunicadora, oriunda del Chocó, se trasladó a su departamento para cubrir la emergencia y, al mismo tiempo, apoyar las labores de recolección y entrega de ayudas a las familias damnificadas. Sin embargo, las extensas jornadas y el desgaste acumulado también comenzaron a afectar su salud.
A través de sus redes sociales, Lemos manifestó que su estado físico se ha deteriorado con el paso de los días y pidió apoyo médico para las personas que permanecen trabajando en las zonas afectadas.
“Al paso que vamos, las personas que me están escribiendo que sí se necesitan médicos acá, pues a uno de los que van a tener que atender es a mí”, expresó la periodista, quien explicó que, pese al cansancio, continúa trabajando y ayudando a las comunidades.
Pero la preocupación aumentó cuando contó una situación familiar que tuvo que enfrentar en medio de la emergencia. Al regresar de una jornada de entrega de ayudas en varios municipios, encontró a su padre en delicado estado de salud.
“Cuando llegué a la casa hoy de la entrega de ayudas en varios municipios, me encontré con que mi papá se había enfermado, estaba bastante mal y terminamos en el hospital”, relató Lemos.
La situación se produjo mientras la periodista continúa pendiente de las necesidades de las comunidades afectadas y de su propia familia, que también ha sufrido las consecuencias de la emergencia.
Lemos ha insistido en que la atención médica es una de las necesidades urgentes en las zonas damnificadas. Además de médicos generales, pidió apoyo de profesionales de la salud mental, debido al impacto emocional que la tragedia ha provocado entre sobrevivientes, voluntarios y habitantes de las regiones afectadas.
A pesar de las dificultades, la periodista ha continuado utilizando sus redes sociales para visibilizar las necesidades del Chocó y coordinar ayudas para quienes perdieron sus viviendas y pertenencias.
Su testimonio también ha puesto de manifiesto el desgaste que enfrentan quienes, durante varios días, han permanecido en primera línea de la emergencia brindando asistencia a las víctimas del terremoto.




