El caso penal contra el empresario barranquillero Álex Saab, catalogado durante años por las autoridades norteamericanas como un actor clave en las redes financieras del gobierno venezolano, da un viraje definitivo en los tribunales federales de Florida. Según registros del tribunal y reportes judiciales, Saab comparecerá en una audiencia para cambiar su declaración y admitir su responsabilidad en cargos por lavado de activos.
La diligencia quedó programada ante la jueza federal Kathleen Williams en la corte de Miami, donde el empresario formalizará el acuerdo alcanzado con la fiscalía.
Las investigaciones señalan a Saab de encabezar un esquema de empresas fachada, falsificación de registros de envío y desvío de fondos a través de contratos estatales inflados destinados a la importación de alimentos y bienes.
Al aceptar los cargos en este proceso reactivado, Saab evita ir a un juicio con jurado, lo que reconfigura las acusaciones que enfrenta en la jurisdicción norteamericana.
Esta aceptación de culpabilidad marca un hito en la larga ofensiva judicial que Washington ha adelantado durante más de una década contra los esquemas de financiamiento opaco y lavado de dinero vinculados a contratos gubernamentales en la región.




