La Ruta de la Buena Energía llegó al corregimiento de Llorente para atender directamente a los usuarios y facilitar trámites relacionados con peticiones, quejas y reclamos, financiación, nuevas conexiones y legalización del servicio.
Resolver una inquietud sobre el servicio de energía o adelantar un trámite no siempre resulta sencillo para quienes viven en zonas alejadas de los principales centros urbanos. Por eso, esta vez fue la atención la que llegó hasta la comunidad.
El Salón Social de Llorente fue escenario de una nueva jornada de la Ruta de la Buena Energía, iniciativa de Centrales Eléctricas de Nariño que busca acercar sus servicios a los usuarios en los territorios.
Durante la jornada, habitantes del corregimiento pudieron realizar diferentes gestiones y recibir orientación sobre asuntos relacionados con el servicio eléctrico, entre ellos peticiones, quejas y reclamos, PQR, financiaciones, nuevas conexiones y procesos de legalización.
Una oficina que llegó al territorio
Para los usuarios de zonas rurales y corregimientos, una gestión presencial puede implicar desplazamientos y costos adicionales. Llevar estos servicios directamente a la comunidad reduce esa barrera y permite resolver dudas en el lugar donde se presentan.
La jornada también permite identificar de manera directa las inquietudes de los usuarios y orientar cada caso de acuerdo con el trámite que corresponda.
Más que una jornada de atención, el ejercicio pone sobre la mesa un desafío permanente para las empresas de servicios públicos: que la atención llegue también a quienes están lejos de las oficinas principales.
PQR, conexiones y financiación, entre las consultas
La Ruta de la Buena Energía atendió en Llorente solicitudes relacionadas con diferentes etapas de la relación entre los usuarios y el servicio eléctrico.
Algunas personas acudieron para presentar PQR, mientras otras buscaban información sobre alternativas de financiación, nuevas conexiones o la legalización del servicio.
Son trámites que pueden tener un impacto directo en la vida cotidiana de las familias y establecimientos comerciales, especialmente cuando se trata de formalizar una conexión o encontrar una alternativa para resolver obligaciones pendientes.
El reto está en que la atención continúe
La presencia de Centrales Eléctricas de Nariño en Llorente representa un acercamiento entre la empresa y sus usuarios, pero el resultado de estas jornadas dependerá también del seguimiento que reciban las solicitudes.
Para la comunidad, la expectativa no termina cuando finaliza la jornada. Queda la necesidad de que cada petición tenga respuesta, que los trámites puedan avanzar y que las soluciones lleguen efectivamente a quienes las solicitaron.
La Ruta de la Buena Energía continúa así su recorrido por diferentes territorios de Nariño, con una premisa sencilla: llevar la atención hasta donde están los usuarios y no esperar siempre que sean ellos quienes tengan que desplazarse para ser escuchados.




