Cada vez que el invierno golpea a Villavicencio, la preocupación vuelve a
instalarse entre las familias de Parcelas del Progreso – Quintas del Llano. Lo que
para muchos puede ser solo una calle embarrada, para los estudiantes del sector
representa la posibilidad de perder clases, llegar tarde o, simplemente, no poder
asistir al colegio.
Los menores deben caminar cerca de 45 minutos para llegar hasta Cobizal o el
barrio El Salitre, desde donde pueden tomar el transporte hacia sus instituciones
educativas. Sin embargo, cuando llueve el recorrido se vuelve peligroso por el
barro, los charcos y el mal estado de las vías, obligando a muchos padres a dejar
a sus hijos en casa por temor a un accidente.
Espera
La comunidad asegura que desde 2021 viene solicitando una ruta escolar que
permita transportar de manera segura a los estudiantes. La Junta de Acción
Comunal ha presentado peticiones ante la Administración Municipal y la Secretaría
de Educación, pero hasta ahora la respuesta ha sido negativa.
Según los líderes del sector, en reuniones con funcionarios les explicaron que la
implementación de rutas escolares no hace parte de las funciones de la
dependencia o que la falta de presupuesto ha impedido atender la solicitud.
Los habitantes sostienen que el barrio cumple con varios de los requisitos
exigidos, pues las dificultades de acceso aumentan durante el invierno y el
transporte colectivo no presta un servicio eficiente debido al deterioro de las calles.
Riesgo
Mientras llega una solución, los niños continúan enfrentando largos recorridos
para poder estudiar. Algunos padres optan por llevar hasta tres o cuatro menores
en una sola motocicleta, mientras otros dependen de vecinos que les hacen el
favor de acercarlos cuando el clima lo permite.
A esta situación se suma que taxis y otros servicios públicos evitan ingresar al
barrio por el mal estado de las vías, obligando a quienes necesitan transporte
privado a pagar tarifas más altas.




