Venezuela eliminó a Japón y a Italia y esta noche juega la gran final del clásico mundial ante estados unidos en miami

El martes 17 de marzo de 2026 es la noche más grande en la historia del béisbol venezolano. Esta tarde en el estadio loanDepot Park de Miami, Florida, la selección de Venezuela se medirá ante Estados Unidos en la final del Clásico Mundial de Béisbol 2026, el torneo más importante del deporte en el ámbito internacional, en lo que será la primera aparición de la Vinotinto en una final del certamen desde su creación en 2006. El camino que llevó a Venezuela a esta final fue tan emocionante como el destino al que llegó: en cuartos de final venció 8-5 al campeón defensor Japón con Shohei Ohtani presente y convertido en el último out de la eliminación, y el lunes 16 venció 4-2 a Italia en la semifinal con un bullpen perfecto de seis relevistas que no permitió carrera desde la tercera entrada.

El partido contra Japón, disputado el sábado 14 de marzo, fue el golpe más memorable de la historia del béisbol venezolano en una competencia internacional. Japón, campeón de las ediciones 2006, 2009 y 2023, llegaba al partido como máximo favorito con Ohtani, Yamamoto, Suzuki y toda su constelación de estrellas de las Grandes Ligas. Venezuela, dirigida por Omar López y liderada ofensivamente por Ronald Acuña Jr. y Maikel García, comenzó el partido con un jonrón de Acuña en la primera entrada, vio cómo Japón daba vuelta el marcador con un jonrón de tres carreras de Shota Morishita en la tercera, y luego protagonizó la remontada más épica de su historia con el jonrón de dos carreras de Maikel García en la quinta y el golpe definitivo de Wilyer Abreu en la sexta: un cuadrangular de tres carreras que envió al loanDepot Park al delirio y convirtió el 7-5 en el marcador que Venezuela defendería hasta el out 27, cuando precisamente Ohtani elevó un globo de rutina al campo corto Ezequiel Tovar para cerrar el partido 8-5.

La victoria en semifinales ante Italia el lunes fue más sobria pero igualmente contundente. La selección italiana, que ya había sorprendido al eliminar a Puerto Rico en cuartos, llegó a la semifinal con confianza y con el primer lanzador de calidad en Mike Soroka, pero Venezuela respondió con disciplina táctica y con un bullpen que fue la figura del torneo completo. Ronald Acuña Jr., el MVP de la Liga Nacional de Béisbol en 2023 antes de su lesión en la rodilla, tuvo en esta final su mejor torneo desde su regreso a las canchas, con jonrones en el primer inning tanto contra Japón como en el primer partido del torneo, y con una actitud en el dugout y en el campo que generó el liderazgo visible que los venezolanos necesitaban para creer que la final era posible.

El rival en la final, Estados Unidos, llegó al loanDepot Park como el equipo más poderoso del papel. Los americanos eliminaron a Canadá en cuartos y a República Dominicana en la semifinal del domingo 15 con una muestra del talento individual que es difícil de igualar: Aaron Judge, Gunnar Henderson, Roman Anthony y un cuerpo de pitcheo que incluye a Paul Skubal, el ganador del Cy Young de la Liga Americana. Sin embargo, la historia del Clásico Mundial de Béisbol enseña que el talento individual nunca garantiza el triunfo en un torneo donde la motivación y la cohesión colectiva tienen un peso que ninguna nómina de estrellas puede comprar. Venezuela llega a la final como el equipo más hambre y con mayor historia emocional acumulada en el torneo.

Para Colombia, que fue eliminada en la fase de grupos con una victoria y tres derrotas, el avance de Venezuela a la final del Clásico es una buena noticia indirecta. Los dos países comparten la misma cultura caribeña y tropical del béisbol, y el éxito venezolano en el torneo de 2026 generará inevitablemente un impulso para el béisbol en toda la región, incluyendo Colombia, donde el deporte tiene seguidores apasionados en los departamentos del Caribe como Barranquilla, Montería, Sincelejo y Santa Marta. La Federación Colombiana de Béisbol ha señalado que los resultados del Clásico 2026 serán un argumento central en la solicitud de mayor financiación para las selecciones nacionales de béisbol de cara al próximo clasificatorio para el Clásico 2029, donde Colombia espera competir con una generación más preparada.

El estadio loanDepot Park de Miami, hogar de los Miami Marlins de la MLB, será escenario de la final este martes. El estadio tiene capacidad para 36.742 espectadores y se espera que la asistencia venezolana, que ha dominado las gradas durante todo el torneo en Miami dada la numerosa comunidad de venezolanos en el sur de Florida, sea mayoritaria en la final. Los venezolanos en Miami son uno de los grupos de inmigrantes latinoamericanos más numerosos del país, con estimaciones que superan el medio millón en el área metropolitana, y su presencia en el estadio durante la semana del Clásico ha sido uno de los espectáculos más emotivos del torneo, con los colores de la bandera vinotinto y las canciones de joropo y salsa mezclándose en una fiesta que supera al béisbol como deporte para convertirse en una celebración de identidad nacional.

La final está programada para este martes 17 de marzo a las 7 de la noche hora de Miami, que corresponde a las 6 de la tarde en Colombia. La transmisión en el país estará disponible a través de ESPN y la plataforma ESPN+, que tiene los derechos del Clásico Mundial en Colombia. Para los aficionados al béisbol colombiano y los seguidores de la selección venezolana que viven en el país, la final ofrece la oportunidad de ver un partido histórico que podría coronar a Venezuela como la primera selección sudamericana campeona del Clásico Mundial de Béisbol en la historia del torneo, un hito que transformaría el mapa del béisbol internacional y reforzaría el argumento de que el béisbol ya no es solo el deporte de Cuba, Estados Unidos, Japón y la República Dominicana, sino un deporte de todo el mundo y de todo el continente americano.

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