La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó una nueva ley minera que permitirá la participación de inversionistas extranjeros y privados en el desarrollo de recursos estratégicos como oro y diamantes, en un intento por reactivar la economía del país.
La normativa fue impulsada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, quien celebró la medida a través de la red social X, calificándola como un “instrumento fundamental para modernizar, regular y potenciar la minería”.
El nuevo marco legal reemplaza legislaciones anteriores y establece garantías jurídicas para atraer capital internacional, incluyendo mecanismos de arbitraje y concesiones de largo plazo para empresas interesadas en operar en el país.
Además, la ley permitirá la participación tanto de compañías nacionales como extranjeras, manteniendo la propiedad estatal sobre los recursos minerales, pero facilitando su explotación bajo nuevas condiciones económicas.
La iniciativa surge en medio de un proceso de reformas económicas más amplio que busca diversificar los ingresos de Venezuela, históricamente dependiente del petróleo, y formalizar un sector minero que ha estado marcado por la ilegalidad y la falta de control.
Con esta decisión, el gobierno venezolano apuesta por atraer inversiones internacionales y recuperar la productividad de uno de los sectores con mayor potencial del país, aunque persisten dudas sobre los desafíos ambientales, sociales y de seguridad en las zonas mineras.



