Por: Danny A. Ruales B.
La vía pública es un espacio que en ciertos momentos del día especialmente en horas de mayor afluencia de carros, motos y hasta de bicicletas se convierte en una vorágine para quienes quieren estar a tiempo en sus lugares de trabajo, estudio u hogar.
Cada persona por “supuesta lógica” reconoce y es responsable del tránsito vial seguro, más sin embargo y especialmente en el tiempo mencionado anteriormente, el “grado” de la responsabilidad disminuye, cometiéndose en la mayoría de los casos imprudencias que generan incomodidad, disgustos y peleas para las personas que de alguna forma son afectadas por el suceso.
Es importante resaltar la Ley 2251 de 2022 – ‘Julián Esteban’ de la Función Pública en donde se presentan los 4 principios de seguridad vial: sistema seguro, responsabilidad compartida, seguridad vehicular y seguridad en las vías, de igual manera se establece las diferentes normativas para carros y motos, disposiciones que como bien lo menciona la ley tienen por objeto el orientar la formulación, implementación y evaluación de la política pública de seguridad vial con el enfoque de sistema seguro.
Sus principios, son claros y cada uno de ellos contiene especificidades como el sistema seguro que trata sobre la prevención de los accidentes con aras de transitar hacia cero muertes y lesiones graves; la responsabilidad compartida, la cual busca que tanto usuarios como gestores de estos servicios de transporte tengan presente su grado de incidencia y los efectos que pueden ocasionar su participación. Por otra parte, la seguridad vehicular que abarca las reglas y normas desde la creación hasta el mismo mantenimiento de estos procurando principalmente la protección a la vida y, por último, la seguridad en las vías en donde lo que se busca por medio de los controles y operativos de tránsito es fortalecer el compromiso de cada usuario y garantizar el cumplimiento normativo.
Puede interesarle: https://www.diariodelsur.com.co/ojo-con-deportivo-pasto/
Entonces, la responsabilidad no solamente es de las entidades encargadas de salvaguardar y proteger la vida en espacios viales, sino que también se encuentra en cada una de las personas que por alguna razón circulan y conviven en las zonas de transcurso vehicular, es hora de que se empiece a fomentar el respeto en primera instancia por la vida, salud e integridad y a la vez por las normativas que a pesar de su establecimiento no son tenidas en cuenta.
La invitación es a que cada uno como individuos de la sociedad conozcamos la gran importancia de esta normatividad, pero sobretodo de aplicar y respetarla, especialmente, en el tiempo que se transcurre y se comparte en esos espacios viales con los otros, lo cual hará para todos de una zona transitable más segura y confiable.

