Un nuevo hecho de violencia sacude al departamento de Nariño luego de que tres militares perdieran la vida en medio de un ataque con drones cargados con explosivos, presuntamente perpetrado por disidencias de las Farc en zona rural.
De acuerdo con información preliminar, el ataque se registró mientras tropas del Ejército Nacional adelantaban operaciones en la región, cuando fueron sorprendidas por artefactos explosivos lanzados desde drones, una modalidad que ha venido en aumento en el conflicto armado colombiano.
Las autoridades señalaron que, además de los uniformados fallecidos, otros militares habrían resultado heridos, por lo que fueron trasladados a centros asistenciales cercanos para recibir atención médica.
Este tipo de ataques se ha convertido en una de las principales preocupaciones para las Fuerzas Militares, debido a la facilidad con la que grupos armados ilegales pueden adaptar drones comerciales para lanzar explosivos, incrementando su capacidad ofensiva en zonas rurales.
En los últimos años, tanto el ELN como las disidencias de las Farc han recurrido a esta estrategia en diferentes regiones del país, dejando víctimas entre la fuerza pública y la población civil, lo que ha obligado al Gobierno a fortalecer sus sistemas de defensa y respuesta frente a estas amenazas.
El ataque en Nariño vuelve a poner en evidencia la compleja situación de orden público en el suroccidente colombiano, donde persisten disputas por el control territorial, economías ilícitas y corredores estratégicos.
Por ahora, las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer los hechos, identificar a los responsables y reforzar la presencia militar en la zona, mientras crece la preocupación por la escalada de violencia en esta región del país.



