Un grupo de científicos logró un descubrimiento sin precedentes en las profundidades del océano frente a las costas de Perú, donde registraron por primera vez al tiburón linterna de ojos pequeños (Etmopterus litvinovi), una especie poco conocida que habita en zonas donde la luz solar no llega.
El hallazgo ocurrió a profundidades cercanas a los 1.400 metros, cuando tres ejemplares fueron capturados de manera incidental durante labores de pesca científica. Este registro es importante porque amplía el conocimiento sobre la biodiversidad marina del océano profundo, un ecosistema aún poco explorado.
Lo más llamativo del descubrimiento es que el tiburón no estaba solo: los investigadores encontraron que llevaba adherido un parásito llamado Anelasma squalicola, un organismo que se incrusta en su cuerpo y se alimenta directamente de él mientras permanece vivo.
Este tiburón destaca por su capacidad de producir luz (bioluminiscencia), la cual utiliza como mecanismo de defensa y camuflaje en las profundidades marinas. Gracias a este sistema, puede volverse prácticamente invisible ante depredadores.
A pesar de su apariencia, se trata de una especie pequeña e inofensiva para los seres humanos. Sin embargo, los científicos advierten que su población podría estar en riesgo debido a su lenta reproducción y a la falta de conocimiento sobre su comportamiento.
Este hallazgo no solo revela nuevas especies y relaciones biológicas en el océano profundo, sino que también demuestra que aún queda mucho por descubrir en uno de los ecosistemas más desconocidos del planeta.


