Una de las noticias más impactantes de las últimas horas se registró en Nariño, donde un deslizamiento en una mina de oro provocó la muerte de 13 personas y dejó otras siete heridas. El accidente ocurrió en jurisdicción de Policarpa, donde un talud terminó colapsando sobre trabajadores que se encontraban desarrollando sus actividades. Los organismos de emergencia desplegaron operaciones para atender a las víctimas y evaluar las condiciones de seguridad del lugar.
La tragedia vuelve a poner en el centro del debate las condiciones de seguridad de la minería en algunas zonas del país. Las autoridades deberán establecer las circunstancias exactas en las que se produjo el deslizamiento y determinar si existían medidas de prevención suficientes. Para las familias de las víctimas, la emergencia representa una enorme pérdida y una nueva preocupación para las comunidades que dependen económicamente de esta actividad. El hecho generó numerosas reacciones de solidaridad en Nariño y en otras regiones de Colombia.





