La noche caía y las calles se iban quedando vacías mientras la gente volvía a casa tras una jornada normal. Entre ellos iba Cristian Fabián Rondón Méndez, un joven de 13 años que destacaba por su pasión por el atletismo y sus ganas de salir adelante.
Iba caminando tranquilo, pensando en llegar a descansar para madrugar al colegio, sin saber que a pocos pasos su historia se iba a cortar.
De repente el silencio se rompió. Una moto se paró y el ambiente se puso tenso. Según testigos, uno de los ocupantes le dijo: “Usted no es de este barrio, usted es de Suratoque”.
Lo que siguió quedó grabado en quienes vieron la escena. El menor quedó gravemente herido en un ataque que, de acuerdo con las primeras versiones, estaría relacionado con las llamadas “fronteras invisibles”.
Cristian Fabián fue llevado de urgencia a un hospital, pero la herida en el tórax fue demasiado grave y no logró sobrevivir.




