Ingredientes
- 4 rebanadas de pan (preferiblemente del día anterior)
- 2 huevos
- ½ taza de leche
- 1 cucharada de azúcar
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- ½ cucharadita de canela en polvo
- 1 cucharada de <u>mantequilla</u> para cocinar
- (Opcional) Miel o sirope
- (Opcional) Frutas frescas como fresas, banano o arándanos
- (Opcional) Azúcar glass para decorar
Preparación
Las tostadas francesas son un desayuno dulce, suave y delicioso. El secreto para obtener una textura perfecta es usar pan ligeramente duro y cocinarlas a fuego medio con <u>mantequilla</u>, lo que les aporta un dorado uniforme y un sabor irresistible.
Para comenzar, rompe los dos huevos en un bowl mediano y bátelos hasta integrarlos bien. Añade la leche, el azúcar, la esencia de vainilla y la canela en polvo. Mezcla hasta obtener una preparación homogénea. Esta mezcla debe tener un aroma dulce y especiado, característico de este plato clásico.
Toma cada rebanada de pan y sumérgela en la mezcla líquida. Déjala absorber durante unos segundos por cada lado, pero evita que se humedezca demasiado, ya que podría romperse al cocinar. El pan ideal conserva su forma pero absorbe lo suficiente para quedar suave por dentro.
Calienta una sartén a fuego medio y agrega la cucharada de <u>mantequilla</u>. Una vez derretida, coloca las rebanadas remojadas. Cocina durante 2–3 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y ligeramente crujientes por fuera, pero suaves por dentro. Si es necesario, añade un poco más de mantequilla para las siguientes tandas.
Una vez listas, sírvelas calientes. Puedes acompañarlas con miel, sirope, frutas frescas o un toque de azúcar glass. Las combinaciones son infinitas: desde fresas y crema hasta banano caramelizado.
Esta receta es perfecta para un desayuno especial, un brunch o incluso una merienda dulce.




