La tranquilidad de los habitantes y comerciantes del municipio de Chaparral, al sur del departamento del Tolima, se vio drásticamente interrumpida tras registrarse un nuevo hecho de sangre en pleno corazón de la actividad comercial de la localidad. Un presunto ataque bajo la modalidad de sicariato cobró la vida de un hombre en las inmediaciones del barrio La Loma, zona de constante tránsito de transeúntes y compradores.
El violento episodio ocurrió exactamente en las afueras del establecimiento comercial conocido como Panadería Chapipan, lugar concurrido por familias y trabajadores del sector, lo que provocó escenas de pánico, pavor e intensa conmoción entre quienes se encontraban en el lugar a esa hora.
De acuerdo con las primeras informaciones recopiladas por testigos en la escena del crimen, la víctima fue abordada por sujetos armados que, sin mediar palabra, accionaron sus armas de fuego en repetidas oportunidades. Los impactos causaron la muerte instantánea del ciudadano en el sitio, antes de que pudiera recibir asistencia médica por parte de los organismos de socorro.
El homicidio se perpetró frente a la plaza de mercado del barrio La Loma, un área caracterizada por el alto flujo de personas y comercios formales e informales.
Los agresores habrían aprovechado el flujo vehicular y peatonal para acercarse a la víctima y posteriormente emprender la huida con rumbo desconocido.
Unidades de la Sijín de la Policía del Tolima hicieron presencia en el lugar para realizar el acordonamiento de la zona, la recolección de material probatorio y los actos urgentes del levantamiento del cadáver.
Hasta el momento, la identidad de la persona fallecida no ha sido confirmada de manera oficial por los peritos judiciales, quienes trabajan en el proceso de dactiloscopia y verificación de documentos en la morgue local.
La Policía Departamental del Tolima, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, desplegó un plan candado en las vías de acceso y salida de Chaparral para dar con el paradero de los responsables. Asimismo, los investigadores analizan los vídeos de las cámaras de seguridad instaladas en los establecimientos comerciales aledaños para reconstruir la ruta de escape de los sicarios.
Este homicidio reaviva la preocupación de los pobladores del sur del Tolima frente a los focos de inseguridad y ajuste de cuentas que afectan la tranquilidad del municipio.



