No siempre. La amoxicilina es un antibiótico y solo debe darse a un niño cuando un profesional de salud determine que tiene una infección bacteriana que puede tratarse con ella.
- No sirve para los virus, como la mayoría de resfriados, gripes y muchas infecciones de garganta.
- Darla sin necesidad puede causar diarrea, vómitos, sarpullido o reacciones alérgicas, además de favorecer bacterias resistentes.
- La dosis depende de la edad, el peso y el tipo de infección, por lo que no conviene usar una dosis sobrante de otra ocasión.
- Si el médico la recetó, es importante administrarla exactamente como indicó y consultar antes de suspenderla o cambiar la dosis.



