Imagen de referencia / Flores inutilizables / foto: archivo particular
El sector floricultor en Boyacá enfrenta una grave crisis financiera por la caída del dólar. En este sentido, los pequeños productores de varios municipios piden auxilio urgente al Gobierno nacional.

Foto: Nohora Milena Cano, trabajadora de cultivo de rosas.
La tasa de cambio inferior a 4.000 pesos destruye las ganancias de las fincas exportadoras. Además, los dueños de los predios registran pérdidas continuas en cada jornada de trabajo diario.
Por esta razón, las asociaciones rurales solicitan mesas técnicas con el Ministerio de Agricultura. Las familias campesinas reclaman medidas de compensación económica para evitar el cierre masivo de sus unidades. Por lo tanto, los cultivadores exigen apoyo institucional a la Gobernación departamental para proteger sus empresas.
Despidos y crisis en el sector floricultor en Boyacá
Por un lado, los empresarios reducen sus nóminas de cinco a tres trabajadores. Miguel Castro, administrador en Oicatá, explicó el drama diario de las plantas productoras. La falta de liquidez impide cubrir los costos básicos de operación y sostenimiento. Asimismo, los agricultores reclaman subsidios inmediatos para comprar agroinsumos y fertilizantes agrícolas. El vocero también pidió facilidades de crédito blando ante el Banco Agrario.
Sin estas ayudas, los dueños rematan su producción a precios irrisorios en plazas locales. De igual forma, la trabajadora Nohora Milena Cano destacó la importancia de estos empleos. Los invernaderos garantizan el sustento económico de cientos de hogares en las provincias boyacenses. Por consiguiente, la falta de respaldo oficial profundiza la precarización en las zonas rurales.
Cosechas al compostaje y debate en la Asamblea
Por otro lado, los encargados arrojan toneladas de rosas a fosas de compostaje. Las empresas no cuentan con dinero para pagar el transporte internacional de carga. Esta situación afecta a dieciséis municipios exportadores como Toca, Cerinza, Duitama y Siachoque. También registran graves perjuicios en fincas de Cómbita, Rondón, Firavitoba, Chivatá y Sotaquirá. Además, la emergencia golpea a Saboyá, Villa de Leyva, Tibasosa, Paipa, Chiquinquirá y Garagoa.
Los floricultores temen perder la temporada comercial de San Valentín por este panorama adverso. En consecuencia, las comunidades pidieron un debate de control político en la Asamblea de Boyacá. Los diputados deben analizar soluciones reales para el campo regional. Finalmente, los campesinos exigen crear un fondo de estabilización cambiaria para salvar sus invernaderos.
