Scaloni celebra el pase a cuartos pero reconoce que Argentina no puede volver a vivir algo así
El técnico de la Albiceleste llegó a la conferencia de prensa tras la remontada ante Egipto con una mezcla de alivio, orgullo y una honestidad que lo caracteriza como pocos entrenadores del mundo. Reconoció sin rodeos que el primer tiempo fue el peor de su ciclo completo al frente de la selección, que Egipto los superó tácticamente durante 45 minutos y que el vestuario vivió momentos de tensión real durante el descanso donde tuvo que apelar a todo su liderazgo para que el equipo creyera en la remontada. “Estoy feliz pero no podemos volver a pasar por algo así, necesitamos ser más sólidos desde el primer minuto”, declaró con la franqueza que siempre lo ha distinguido.
Sin embargo, detrás de la autocrítica había también un orgullo enorme por lo que sus jugadores demostraron en la segunda mitad. Scaloni sabe que dirigir a esta Argentina es un privilegio único en el fútbol mundial: tiene a Messi en el ocaso de su carrera pero aún capaz de decidir partidos imposibles, tiene a Enzo Fernández y Julián Álvarez en la plenitud de sus carreras y tiene un grupo humano que en los momentos más difíciles encuentra recursos que ningún análisis táctico puede explicar del todo. Con cuartos de final ante Suiza en el horizonte, el técnico de Pujato prometió un equipo diferente al que sufrió ante Egipto, más sólido, más concentrado y más parecido al que ganó el Mundial en Qatar. El bicampeonato sigue siendo el objetivo y Scaloni no tiene ninguna intención de que un susto ante Egipto cambie esa convicción.



