García llegó a cuartos del Mundial pero su futuro con Bélgica sigue envuelto en incertidumbre
El técnico francés de 60 años vive una situación paradójica: clasificó a Bélgica a cuartos de final del Mundial 2026, algo que su generación dorada no pudo lograr en Qatar 2022, pero lo hizo después de una fase de grupos tan decepcionante que lo puso al borde del despido. García llegó al cargo en 2023 con la misión de reconstruir a los Diablos Rojos tras el fracaso de Roberto Martínez, y durante muchos meses su trabajo fue cuestionado por los malos resultados en amistosos y la desconfianza de jugadores de peso como De Bruyne, con quien tuvo tensiones conocidas por la prensa belga. La goleada 4-1 a Estados Unidos le dio oxígeno, pero en la Federación belga el debate sobre su continuidad más allá del Mundial sigue abierto.
Lo que juega a favor de García es que supo tomar decisiones valientes cuando más importaba: dejar a De Bruyne y Doku en el banco ante Estados Unidos y ganar 4-1 fue un golpe de audacia que pocos técnicos habrían tenido el valor de ejecutar. Si Bélgica logra eliminar a España en cuartos el 10 de julio en Los Ángeles, su posición sería prácticamente inamovible y su contrato, que vence en diciembre de 2026, se renovaría casi con seguridad. Pero una derrota ante La Roja podría acelerar los rumores de cambio en un país donde el fútbol es una religión y los aficionados no perdonan fácilmente las actuaciones grises de la fase de grupos que estuvieron a punto de dejar a Bélgica fuera del torneo antes de la fase eliminatoria.




