Luis de la Fuente construyó en silencio el equipo más dominante del Mundial 2026 y ahora el mundo le rinde tributo
Cuando Luis de la Fuente asumió la selección española tras el Mundial de Qatar 2022, muchos cuestionaron la elección de un técnico sin experiencia en grandes clubes para liderar a La Roja. Dos años y medio después, el entrenador riojano de 63 años ha callado todas las bocas con la actuación más dominante que ha tenido España en una Copa del Mundo: siete partidos, siete victorias, dieciséis goles anotados y cero en contra, incluyendo la eliminación del vecino Portugal en octavos con un gol en el minuto 90+1 que dejó al mundo sin palabras. Su secreto no ha sido reinventar la rueda sino encontrar el equilibrio perfecto entre la herencia del tiki-taka y la verticalidad moderna que exige el fútbol de 2026.
Lo más llamativo del proceso de De la Fuente es su gestión del vestuario y su lectura de los partidos desde el banquillo. Ante Portugal apostó por Mikel Merino como carta desde el banco y el centrocampista marcó el gol decisivo. Ante Arabia Saudita sacó a Oyarzabal en el momento justo y el delantero firmó un doblete. Cada sustitución ha tenido sentido y cada decisión táctica ha sido acertada, algo que en los Mundiales marca la diferencia entre los grandes técnicos y los que simplemente llegan. Con Lamine Yamal, Pedri, Rodri y Cucurella como pilares de un equipo sin fisuras, De la Fuente tiene entre manos el proyecto más sólido de su carrera y la oportunidad histórica de llevar a España a su cuarta Copa del Mundo ante Bélgica en Los Ángeles.



