Lo que para varias familias representaba cumplir el sueño de tener vivienda propia terminó convirtiéndose en una situación llena de frustración, pérdidas económicas y constantes reclamos en Tunja.
Residentes del proyecto inmobiliario ISAMA 1, ubicado en el barrio Altos de Cooservicios, denunciaron públicamente múltiples problemas estructurales en los apartamentos entregados por la empresa Centro Inmobiliario SAS.
Según los propietarios afectados, los inconvenientes comenzaron poco tiempo después de recibir sus viviendas.
Filtraciones permanentes, humedad en paredes, daños en pisos, puertas defectuosas, problemas en acabados y fallas en la carpintería hacen parte de las denuncias que hoy generan inconformidad entre varios residentes.
La situación más grave ocurrió recientemente durante una fuerte lluvia.
Uno de los propietarios aseguró que al regresar a su vivienda encontró el apartamento completamente inundado por filtraciones de agua que ingresaron por diferentes puntos del inmueble.
En videos grabados por los afectados se observan paredes mojadas, agua acumulada en diferentes espacios y daños en zonas que habían sido entregadas como nuevas.
Los residentes afirman que han reportado constantemente las fallas a la constructora.
Sin embargo, aseguran que las reparaciones realizadas han sido temporales y que los problemas vuelven a presentarse semanas después.
Algunos propietarios señalaron que llevan cerca de dos años esperando soluciones reales mientras continúan pagando créditos hipotecarios por viviendas que presentan serias deficiencias.
La situación también reabrió el debate sobre el crecimiento urbanístico en Tunja y la necesidad de revisar controles sobre nuevos proyectos habitacionales.
Algunos ciudadanos han cuestionado que continúe aumentando la construcción de propiedad horizontal mientras persisten debates sobre la actualización del Plan de Ordenamiento Territorial.
Los afectados ahora piden intervención de las autoridades competentes para revisar las condiciones del proyecto y exigir respuestas concretas.
Mientras tanto, varias familias aseguran que el sueño de estrenar vivienda terminó convertido en una batalla por condiciones dignas de habitabilidad.



