La era de René Rosero al frente del Deportivo Pasto comenzó con un empate que deja sensaciones encontradas. El conjunto nariñense igualó 1-1 ante Internacional de Bogotá, en el estadio Metropolitano de Techo, por la séptima jornada de la Liga II, en un partido en el que nuevamente quedó en evidencia la dificultad del equipo para convertir sus buenas intenciones en resultados positivos.
Después de la salida del técnico español Jonathan Risueño, la responsabilidad quedó, al menos de manera interina, en manos de René Rosero, quien asumió el reto de intentar levantar a un equipo golpeado anímicamente y ubicado en los últimos lugares de la clasificación.
El debut del nuevo entrenador comenzó de la mejor manera. Apenas transcurrían nueve minutos cuando Deportivo Pasto logró ponerse en ventaja. Una recuperación y posterior construcción ofensiva permitió que Franco Leys asistiera a Jonathan Perlaza, quien definió con su pierna izquierda para vencer al arquero local y poner el 1-0.
El tanto parecía darle confianza al conjunto volcánico, que durante los primeros minutos encontró espacios ante un Internacional de Bogotá con dificultades para controlar la pelota. Sin embargo, la ventaja no pudo ser administrada durante mucho tiempo.
A los 22 minutos llegó la igualdad del conjunto capitalino. Cristian Dájome envió un balón al área y Mateo Rodas apareció para conectar un cabezazo que terminó en el fondo de la red. El 1-1 modificó el desarrollo del encuentro y obligó al Pasto a redoblar esfuerzos para intentar recuperar la ventaja.
A partir de entonces, el compromiso perdió intensidad en algunos pasajes y se convirtió en una disputa bastante equilibrada. Ninguno de los dos equipos logró imponer condiciones de manera clara y las oportunidades para desnivelar el marcador fueron escasas.
Segundo tiempo
En el segundo tiempo, tanto Internacional como Deportivo Pasto intentaron encontrar la fórmula para quedarse con los tres puntos, pero las imprecisiones en el último cuarto de cancha terminaron condicionando sus posibilidades. El juego, además, comenzó a cargarse de fricción y faltas, lo que interrumpió constantemente el ritmo.
Para el conjunto nariñense, el empate significa un nuevo resultado que no logra resolver la profunda crisis deportiva que atraviesa. Si bien se trataba del primer partido bajo la conducción de Rosero, la urgencia por sumar de a tres continúa siendo evidente, especialmente porque el equipo acumula una campaña muy por debajo de las expectativas.
Con la igualdad, Internacional de Bogotá llegó a seis puntos y se mantiene en la decimotercera posición de la tabla. Deportivo Pasto, por su parte, apenas suma una unidad y ocupa el puesto 19, situación que aumenta la presión de cara a las próximas jornadas.
El equipo volcánico tendrá ahora una nueva oportunidad para reaccionar ante su afición. En la próxima fecha recibirá al Deportivo Pereira, compromiso en el que la obligación será conseguir la primera victoria del campeonato.
Rosero tendrá varios días para trabajar en los aspectos que todavía debe corregir el equipo y, especialmente, para intentar recuperar la confianza de un plantel que necesita resultados con urgencia. El empate en Bogotá puede ser el punto de partida de una nueva etapa, pero el Pasto sabe que ya no hay margen para seguir dejando puntos en el camino.


