El encuentro entre Independiente Medellín y Flamengo fue suspendido debido a desórdenes presentados en las tribunas del estadio. Algunos aficionados lanzaron objetos y provocaron momentos de tensión entre jugadores y asistentes. Las autoridades tuvieron que intervenir para controlar la situación. La Conmebol anunció que estudiará sanciones para los responsables de los incidentes. El hecho volvió a abrir el debate sobre la violencia en el fútbol sudamericano.



