El sacerdote que se volvió viral por interpretar “¿Por qué la envidia?” de Yeison Jiménez durante una misa rompió el silencio y se refirió a la polémica que generó su presentación. El religioso aseguró que su intención nunca fue causar controversia, sino acercarse a la comunidad desde un lenguaje que conectara con la gente.
“Yo soy como soy”, afirmó el padre, defendiendo su manera auténtica de evangelizar y explicando que la música popular también puede transmitir mensajes positivos y reflexivos. Según dijo, eligió la canción porque su letra invita a la introspección y a dejar de lado sentimientos negativos como la envidia y el rencor.
Sus declaraciones generaron opiniones divididas: mientras algunos fieles lo apoyaron por modernizar la misa y conectar con los jóvenes, otros cuestionaron el uso de este tipo de canciones en espacios religiosos. Aun así, el sacerdote se mostró tranquilo y convencido de su actuar, reiterando que su objetivo es llegar a más personas desde la fe y la cercanía.




