Un nuevo informe internacional alertó que las olas de calor extremo ya representan una amenaza creciente para la salud pública en América Latina y podrían estar provocando hasta 13.000 muertes anuales en la región si no se toman medidas urgentes de adaptación climática.
El estudio, elaborado por expertos en cambio climático y salud ambiental, advierte que el aumento sostenido de las temperaturas está elevando el riesgo de enfermedades cardiovasculares, golpes de calor, deshidratación y complicaciones respiratorias, especialmente entre adultos mayores, niños y personas con enfermedades preexistentes.
De acuerdo con el informe, países de Suramérica y Centroamérica han registrado en los últimos años temperaturas récord, acompañadas de sequías prolongadas e incendios forestales que agravan la crisis climática. Las ciudades con alta densidad poblacional y poca infraestructura verde serían las más vulnerables frente a estos eventos extremos.
Los investigadores señalaron que el impacto podría intensificarse en las próximas décadas debido al crecimiento urbano desordenado y la falta de sistemas de alerta temprana eficientes. Además, alertaron sobre las desigualdades sociales que dificultan el acceso de millones de personas a agua potable, atención médica y espacios con condiciones adecuadas para enfrentar el calor extremo.
El documento recomienda a los gobiernos fortalecer los planes de prevención, ampliar las zonas verdes urbanas, mejorar los sistemas hospitalarios y promover campañas de educación ciudadana sobre los riesgos asociados a las altas temperaturas.
Organismos internacionales insistieron en que América Latina es una de las regiones más expuestas a los efectos del cambio climático, pese a que aporta una menor proporción de emisiones globales de gases de efecto invernadero.
Expertos también hicieron un llamado a acelerar las políticas de transición energética y reducción de emisiones para evitar escenarios más severos durante las próximas décadas.



