Un devastador incendio consumió gran parte del histórico salón Reikado, ubicado en la isla de Miyajima, en la prefectura de Hiroshima, uno de los lugares espirituales más importantes de Japón. El fuego arrasó el recinto budista conocido por albergar una “llama eterna” que, según la tradición, permanecía encendida desde hace más de 1.200 años.
Las llamas comenzaron cerca del monte Misen y rápidamente envolvieron la estructura de madera del templo, generando enormes columnas de humo visibles desde distintos puntos de la isla. Equipos de emergencia y decenas de bomberos trabajaron durante horas para controlar la emergencia y evitar que el incendio se extendiera a las zonas boscosas cercanas.
Aunque no se reportaron personas heridas, la pérdida cultural e histórica ha generado gran tristeza entre habitantes, fieles y turistas. El salón destruido hacía parte del complejo del templo Daishoin y era considerado un símbolo espiritual de paz para Japón.
La llamada “llama eterna” tenía además un profundo significado histórico, ya que parte de ese fuego fue utilizada para encender la llama del Parque Memorial de la Paz de Hiroshima, dedicado a las víctimas de la bomba atómica de 1945.
Las autoridades japonesas investigan las causas del incendio, mientras expertos evalúan los daños patrimoniales dejados por el siniestro.



