Con un acto simbólico y cultural, el municipio de Ricaurte, realizó la entrega oficial de la Plaza de La Marimba, una obra que busca convertirse en uno de los nuevos referentes del Pacífico y en un escenario destinado al encuentro ciudadano, la cultura y la preservación de las tradiciones locales.
La nueva infraestructura representa una apuesta por fortalecer los espacios públicos y, al mismo tiempo, por reconocer aquellos elementos que hacen parte de la historia y la identidad de las comunidades. En este caso, la marimba ocupa un lugar central como símbolo de las expresiones culturales que han acompañado a generaciones de habitantes de la región.
Oportunidad
Durante el acto de entrega, la comunidad tuvo la oportunidad de conocer oficialmente este espacio concebido como un punto de encuentro para las familias y como escenario para diferentes manifestaciones artísticas y culturales. La plaza pretende, además, convertirse en un lugar donde las tradiciones locales puedan continuar siendo compartidas y transmitidas entre las nuevas generaciones.
La elección de la marimba como elemento representativo de la plaza tiene un significado que va más allá de lo ornamental. Este instrumento hace parte de la memoria cultural de las comunidades y está ligado a expresiones musicales y tradiciones que constituyen parte de su identidad. Por ello, la obra busca contribuir a que estos referentes permanezcan presentes en la vida cotidiana del municipio.
El alcalde de Ricaurte, Ricardo Benavides, destacó durante la entrega el valor que tiene este espacio para la comunidad y su aporte a la conservación de la memoria colectiva.
Encuentros
“La plaza representa un escenario para preservar la memoria colectiva, fortalecer el sentido de pertenencia y mantener vivas las manifestaciones culturales que han sido transmitidas de generación en generación”, precisó el mandatario.
Más allá de su infraestructura, la Plaza de La Marimba fue concebida como un espacio para propiciar la integración social. La intención es que sus instalaciones puedan ser aprovechadas para encuentros comunitarios, actividades culturales, expresiones artísticas y celebraciones relacionadas con las tradiciones del municipio.
En este sentido, el nuevo escenario también representa una oportunidad para que niños, jóvenes, adultos y personas mayores encuentren un lugar común alrededor de la cultura. La plaza puede convertirse en un punto donde confluyan distintas generaciones y donde los conocimientos, relatos y manifestaciones propias de Ricaurte continúen teniendo un espacio de expresión.
Para Ricaurte, la Plaza de La Marimba representa así una nueva oportunidad para exaltar sus símbolos y visibilizar el patrimonio cultural que identifica a sus habitantes. La obra se suma a la apuesta por generar espacios que puedan ser apropiados por la ciudadanía y utilizados para actividades que promuevan la convivencia y la participación.




