En un contundente despliegue de liderazgo político y control territorial, el actual senador y máximo jefe del movimiento ‘Barretismo’, Óscar Barreto Quiroga, ratificó desde el municipio de Fresno lo que ya se rumoraba en los pasillos de la política regional: aspirará por tercera vez a la Gobernación del Tolima.
Sin embargo, el anuncio trascendió por la forma en que el parlamentario definió el panorama dentro de su colectividad. Durante un concurrido encuentro con líderes locales y el equipo de Gustavo Adolfo Castaño, Barreto se autoproclamó como la única y definitiva carta del Partido Conservador, clausurando cualquier posibilidad de contienda interna o consulta popular.
Acompañado por su sobrino, el senador Santiago Barreto, el experimentado dirigente político utilizó el micrófono para zanjar las especulaciones sobre posibles alternativas dentro del conservadurismo tolimense. Con su pronunciamiento, Barreto Quiroga dejó sin margen de maniobra a figuras como el exgobernador Ricardo Orozco, el exsecretario Fernando Borja y el diputado Geovanny Molina, quienes sonaban como posibles precandidatos.
Las declaraciones del senador reflejaron el férreo control que ejerce sobre la maquinaria azul en el departamento:
- Unidad sin fisuras:«Voy a ser el candidato unido del Partido Conservador a la Gobernación. Quítense de la cabeza todo lo que están pensando: no va a haber ninguna división», aseveró con vehemencia el líder barretista.
- Proyección electoral: Barreto explicó que la meta fijada para asegurar el triunfo implica una movilización masiva en las urnas. «Para ser gobernador hay que calcular por lo menos 250 mil votos; eso es un jurgo de votos y el trabajo tiene que nacer de que estemos de acuerdo en la unidad de nosotros mismos», puntualizó.
- Reorganización interna: A sus 70 años, el congresista señaló que su decisión busca aportar su experiencia en la administración pública y reorganizar la estructura interna del partido de cara a los próximos retos electorales.
La movida política en Fresno reconfigura el mapa electoral del Tolima. Con la consolidación de la candidatura única de Barreto Quiroga, el ‘Barretismo’ busca sellar filas para mantener la hegemonía que ha ejercido en la administración departamental durante los últimos periodos.
El anuncio genera expectativa sobre las posturas que asumirán los sectores conservadores no alineados y las fuerzas de oposición, que deberán replantear sus alianzas para hacer frente a una de las estructuras electorales más consolidadas de la región.




