Faltan ya solamente tres meses para cumplir los 2 años desde que se dio el primer caso de Covid-19 en el mundo y las cifras de personas contagiadas y fallecidas siguen subiendo día a día en todo el planeta.
Colombia, después de Brasil es el segundo país con mayor número de casos de Coronavirus en Suramérica.
Aunque en los últimos días, los contagios han bajado considerablemente, el número de las personas que fallecen por este virus sigue siendo preocupante.
Llegamos, hace más de un mes, a una alarmante cifra de 30 mil contagiados y cerca de 600 muertes asociados a coronavirus en un solo día.
Actualmente los contagios diarios oscilan entre los 1.500 y 2.500, así mismo los fallecimientos van entre 60 a 90 cada día.
Los casos han bajado, pero no hay nada que celebrar. Son muchas las personas que han partido de este mundo por ese virus, muchos de los cuales, conocidos y allegados a nosotros.
Yo, personalmente, llegué a pensar que a finales de 2020 ya habría desaparecido la pandemia y que todos ya podríamos salir tranquilamente a las calles. Pero desafortunadamente no es así.
El virus sigue ahí latente y aunque se avanza día a día con el esquema de vacunación, aún no podemos decir que derrotamos al Covid-19.
Aunque en nuestro país parece que la situación va mejorando, no podemos bajar la guardia, ya que en Europa y Asia ya se está presentando una cuarta ola de contagios de grandes proporciones, lo cual debe mantenernos en alerta.
Lo que si es cierto es que la gran mayoría de contagiados se han recuperado satisfactoriamente, pero mientras sigan muriendo gente a diario, no podemos cantar victoria.
Si todos cooperamos podemos acabar con esa pandemia.
Si todos usamos el tapabocas, nos lavamos las manos constantemente, si mantenemos el distanciamiento social, si no hacemos reuniones con familiares y amigos, si no hacemos visitas, el virus puede desaparecer lo más pronto que pensamos.
En nuestras manos y nuestra responsabilidad como seres inteligentes, está el acabar con esa terrible pandemia que ha afectado a millones de personas dejando un gran desequilibrio social, económico y sicológico.
No bajemos la guardia, sigamos cuidándonos los unos a los otros. Todos queremos que esto termine ya.
Por: Jaime Goyes Andrade

