La Gobernación de Nariño solicitó al Gobierno Nacional declarar una nueva emergencia económica ante las graves afectaciones que ha generado la reciente guerra arancelaria con Ecuador, la cual ha impactado de manera directa el comercio en la zona fronteriza.
La imposición de altos aranceles entre ambos países ha reducido significativamente el intercambio de mercancías, afectando a comerciantes, transportadores y empresarios que dependen del flujo constante de productos entre las dos naciones. Municipios como Ipiales han sido de los más golpeados, debido a su fuerte dependencia del comercio binacional.
Según autoridades regionales, la actividad económica en la frontera ha caído drásticamente, generando pérdidas millonarias y poniendo en riesgo miles de empleos. Además, se ha evidenciado un aumento en los costos de productos y una desaceleración general del mercado local.
Ante este panorama, la Gobernación insiste en la necesidad de implementar medidas urgentes que permitan mitigar los efectos de la crisis, proteger el empleo y reactivar la economía en el departamento.
La situación continúa generando preocupación entre los gremios y la comunidad, que esperan una pronta intervención del Gobierno para evitar un mayor deterioro económico en esta región del país.

