Yakin llega al duelo más grande de su carrera con Suiza entera detrás y sin miedo al campeón
Murat Yakin, el técnico suizo de 51 años, protagonizó esta semana una de las frases más valientes previas a un cuartos de final mundialista: “Argentina no es invencible”. El entrenador nacido en Basilea, hijo de padre turco y madre suiza, llega al Arrowhead Stadium de Kansas City con la moral por las nubes después de haber eliminado a Colombia en penales en uno de los duelos más tensos de los octavos de final. Yakin ha construido una Suiza ordenada, física, difícil de penetrar y con jugadores de primer nivel europeo, y el hecho de llegar a cuartos sin haber recibido un gol en los últimos 120 minutos ante Colombia habla de la solidez que le ha imprimido al equipo.
Su gran preocupación esta noche es la baja confirmada de Johan Manzambi, el extremo que fue la figura más desequilibrante del equipo en el torneo y que no podrá jugar por lesión en la rodilla izquierda. Sin su carta más peligrosa en ataque, Yakin deberá reinventarse tácticamente y confiar en Breel Embolo como referente ofensivo, Dan Ndoye por las bandas y el liderazgo de Granit Xhaka en el mediocampo para frenar a una Argentina que llega con Messi en modo histórico. El técnico sabe que el historial en contra y la jerarquía rival lo convierten en claro candidato a perder, pero también sabe que en el fútbol los cuartos de final son tierra de nadie y que su Suiza tiene los argumentos para dar el batacazo del torneo.



