Millonarios llega al segundo semestre con una deuda enorme y sin margen para otro fracaso
El primer semestre de 2026 fue uno de los más dolorosos de los últimos años para la institución azul. Quedaron eliminados sin llegar a los cuartos de final de la Liga BetPlay, cayeron en la Copa Sudamericana en una fase donde tenían todo para avanzar, y el plantel mostró inconsistencias que generaron una crisis de confianza entre la hinchada y el cuerpo técnico. Fabián Bustos llega al segundo semestre con el cargo en la cuerda floja, sabiendo que otro fracaso podría significar su salida de un club que lleva demasiado tiempo sin celebrar un título de Liga. La última estrella del Millonarios data de 2023 y la presión de la junta directiva, encabezada por Gustavo Serpa, es cada vez más visible y directa.
Las obligaciones son claras y no admiten interpretaciones: ganar la Liga BetPlay II-2026 es el objetivo mínimo e innegociable. El debut el 19 de julio ante Bucaramanga en El Campín marcará el tono de una campaña que tendrá a una hinchada exigente y hambrienta de gloria que no está dispuesta a ver otro semestre mediocre con el escudo más ganador del fútbol colombiano. Los cinco refuerzos que llegan, encabezados por Chaverra, Ruiz y Burrai, reciben inmediatamente esa presión sobre los hombros. En Millonarios no hay tiempo para procesos largos ni paciencia infinita: o se gana o se explican los motivos, y la afición azul lleva ya demasiado tiempo escuchando explicaciones.


