El presente de Millonarios FC dista mucho de lo esperado a comienzos de temporada. Tras quedar fuera de los playoffs de la Liga BetPlay 2026-I, el equipo bogotano se aferra a la Copa Sudamericana como su última oportunidad para salvar el semestre. Sin embargo, el panorama tampoco es alentador en el plano internacional.
Ubicado en la tercera posición del Grupo C con cuatro puntos, el conjunto ‘Embajador’ enfrenta un duelo clave ante Boston River en Montevideo. Un triunfo no solo le permitiría escalar al segundo lugar, sino también recuperar algo de confianza antes de medirse al líder São Paulo FC en la siguiente jornada.
Más allá de las matemáticas del grupo, la preocupación principal pasa por el rendimiento futbolístico. Desde el empate frente a Fortaleza, el equipo dirigido por Fabián Bustos ha mostrado una caída evidente en su nivel. Problemas en la circulación del balón, decisiones erradas en ataque y fallas defensivas constantes han debilitado una estructura que parecía tomar forma semanas atrás.
Aunque en algunos tramos se perciben intenciones ofensivas y esfuerzo colectivo, estas virtudes no han sido suficientes para revertir la mala racha. La falta de claridad en el planteamiento táctico y la pérdida de confianza en momentos clave han llevado a Millonarios a un punto crítico.
El duelo en territorio uruguayo se presenta, entonces, como una oportunidad de quiebre: o el equipo logra recomponer su camino y mantenerse con vida en el torneo continental, o confirmará una crisis que lo obligaría a replantear su proyecto deportivo desde sus bases.




