El estremecedor relato de una sobreviviente en Cali
El terremoto que sacudió a Colombia dejó escenas de angustia, destrucción y desesperación en diferentes regiones del país. En Cali, una de las ciudades que sintió con fuerza el movimiento, varios habitantes vivieron momentos críticos cuando algunas estructuras resultaron afectadas y las familias tuvieron que abandonar rápidamente sus viviendas para ponerse a salvo. Entre los testimonios que han trascendido se encuentra el de personas que estuvieron atrapadas o quedaron en medio de edificios parcialmente destruidos.
Uno de los relatos más impactantes corresponde a Paula Jimena Castrillón, quien se encontraba en la cocina de su apartamento preparando el desayuno junto a su familia cuando comenzó el fuerte movimiento. Según contó posteriormente, inicialmente observaron cómo algunos elementos de la vivienda empezaban a moverse, pero en cuestión de segundos comprendieron que la situación podía convertirse en una emergencia.
“Pensé que nos íbamos a morir”
El miedo aumentó rápidamente mientras la familia intentaba abandonar el inmueble. El hijo mayor de Paula reaccionó y pidió que todos salieran inmediatamente. La familia comenzó a bajar por las escaleras mientras alrededor de ellos se escuchaban los efectos del movimiento y algunas partes de la estructura empezaban a ceder.
Durante la evacuación, Paula alcanzó a observar cómo una pared comenzaba a desplomarse hacia la calle. En medio de la desesperación, incluso pensó en regresar por sus mascotas, pero la prioridad en ese momento era conseguir salir con vida del edificio. “Pensé que nos íbamos a morir”, fue la frase con la que resumió el momento de mayor angustia.
Finalmente, los integrantes de la familia consiguieron salir. Sin embargo, cuando estuvieron fuera pudieron dimensionar la magnitud de lo ocurrido: parte de la edificación había colapsado y varios apartamentos quedaron completamente destruidos o con graves daños estructurales.
Un edificio quedó parcialmente destruido
El sector de Cuarto de Legua, cerca de la Universidad Santiago de Cali y de la Plaza de Toros, estuvo entre las zonas donde se registraron escenas de especial preocupación. Una edificación residencial de varios pisos sufrió un colapso parcial, dejando a personas atrapadas entre los restos de la estructura.
La situación provocó la llegada de organismos de socorro y voluntarios que comenzaron a trabajar en medio de los escombros para localizar a quienes permanecían dentro. Mientras avanzaban las labores de búsqueda, familiares y vecinos permanecían en los alrededores esperando noticias.
El panorama era especialmente difícil porque cada minuto resultaba determinante para intentar encontrar personas con vida. La emergencia también generó escenas de solidaridad entre los habitantes, quienes colaboraron en las primeras labores de asistencia mientras llegaban los equipos especializados.
Familias vivieron momentos de desesperación
El testimonio de Paula no fue el único que reflejó el drama vivido en Cali. Otros habitantes permanecieron durante horas frente a estructuras afectadas esperando conocer el destino de familiares que se encontraban dentro de los edificios.
Uno de los casos relatados corresponde a Carlos Saavedra, quien permaneció cerca de una estructura colapsada mientras esperaba información sobre varios de sus familiares. Entre las personas que se encontraban en el lugar estaban sus sobrinas trillizas, además de otras personas y un perro. Una de las jóvenes logró ser rescatada y trasladada a una clínica.
La incertidumbre se convirtió así en otro de los rostros de la tragedia. Mientras los equipos de rescate removían los restos de concreto, familiares permanecían atentos a cualquier señal que pudiera confirmar que sus seres queridos seguían con vida.
El terremoto provocó escenas de pánico en Cali
El movimiento sísmico generó momentos de pánico en distintos sectores de la ciudad. Habitantes salieron rápidamente de sus viviendas, mientras las comunicaciones se congestionaron y muchas familias intentaban establecer contacto con sus seres queridos.
Testimonios recogidos después de la emergencia describieron calles llenas de personas, gritos, preocupación y ciudadanos intentando ayudar a quienes habían quedado afectados por el movimiento. La magnitud del evento también llevó a que numerosas personas permanecieran fuera de sus viviendas por temor a nuevos movimientos.
En medio de esta situación, los relatos de los sobrevivientes permitieron conocer de primera mano lo ocurrido durante los segundos más críticos del terremoto. Para muchos habitantes, el movimiento no solamente representó daños materiales, sino también la sensación de estar frente a una situación en la que su vida podía terminar en cuestión de segundos.
La reconstrucción apenas comienza para los afectados
Después de la emergencia, muchas familias tuvieron que enfrentar una nueva realidad: viviendas destruidas, pertenencias perdidas y la necesidad de encontrar un lugar seguro donde permanecer mientras se evalúan las condiciones de las estructuras.
Los daños también dejaron consecuencias económicas importantes para quienes perdieron sus hogares o establecimientos. En varios casos, las personas tuvieron que salir únicamente con algunas prendas y objetos personales, dejando atrás propiedades que ya no podían ser habitadas con normalidad.
La recuperación de las zonas afectadas representa ahora un desafío para las autoridades y para las comunidades. Además de atender a las personas heridas y damnificadas, será necesario evaluar las edificaciones que presentan daños y determinar cuáles pueden ser reparadas y cuáles representan un riesgo para sus habitantes.
Un relato que refleja el miedo de los sobrevivientes
Los testimonios recogidos en Cali muestran la dimensión humana que tuvo el terremoto. Más allá de las cifras de daños y de las imágenes de edificios afectados, las historias de quienes estuvieron en medio de la emergencia permiten comprender el miedo que experimentaron miles de personas.
Para Paula y su familia, el hecho de haber conseguido salir con vida quedó marcado por aquellos segundos en los que la estructura comenzó a fallar. La frase “pensé que nos íbamos a morir” resume el sentimiento de una familia que, en medio del caos, tuvo que tomar decisiones rápidas para ponerse a salvo.



