La reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto se ha convertido en uno de los mayores desafíos económicos de Colombia. El Gobierno presentó 11 decretos de emergencia para atender a más de 280.000 damnificados y puso en marcha mecanismos como el Fondo Milagro, destinado a centralizar recursos para la recuperación. El problema es que el país enfrenta esta emergencia mientras atraviesa una situación fiscal complicada, por lo que las autoridades deberán encontrar recursos para reconstruir viviendas, infraestructura y servicios básicos sin profundizar el déficit. Un análisis publicado por EL PAÍS calcula que las necesidades de reconstrucción podrían alcanzar 42,1 billones de pesos, mientras que el Gobierno también debe mantener otros compromisos presupuestales





