La cláusula que tiene en vilo al paddock: Verstappen podría irse de Red Bull si el equipo no rinde
El contrato de Max Verstappen con Red Bull hasta 2028 tiene una trampa que todos en la Fórmula 1 conocen pero nadie quiere mencionar en voz alta: cláusulas de rendimiento que le permiten salir anticipadamente si el equipo cae por debajo de cierto nivel competitivo. Con Red Bull arrancando 2026 como la cuarta fuerza de la parrilla, por detrás de Mercedes, Ferrari y McLaren, esas cláusulas dejaron de ser teoría para convertirse en una conversación real dentro del paddock. La salida de figuras clave como Adrian Newey, Christian Horner y Helmut Marko, el hombre que lo fichó con 16 años, cambió el ADN del equipo que lo convirtió en tetracampeón y debilitó el vínculo emocional que lo ataba a Milton Keynes.
La pregunta que nadie puede responder con certeza es si Austria fue el inicio de la recuperación o solo un destello puntual favorecido por la pista de casa. Verstappen necesita ver a Red Bull competitivo en circuitos de alta velocidad y alta carga aerodinámica, precisamente donde el RB22 ha mostrado sus mayores debilidades en 2026. Mercedes observa la situación con paciencia y tiene el mejor argumento posible para tentarlo: el coche más rápido de la parrilla y la promesa de pelear por el título de inmediato. Por ahora Verstappen dice que quiere quedarse y reconstruir, pero en la Fórmula 1 los contratos son tan sólidos como los resultados que los respaldan.



