Una amplia operación liderada por la Fiscalía General de la Nación sacudió al sector comercial en Colombia tras la intervención a la reconocida marca de ropa interior Lili Pink. Las autoridades desplegaron allanamientos, capturas y medidas de extinción de dominio en distintas ciudades del país, en una ofensiva que apunta a desmantelar una presunta red criminal vinculada a la empresa.
El operativo, ejecutado por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), incluyó acciones simultáneas en más de 300 establecimientos comerciales. Como resultado, se anunció la ocupación de más de 400 bienes, entre los que figuran locales, inmuebles, vehículos y otros activos que pasarían a manos del Estado mientras avanza el proceso judicial.
Según las investigaciones, la estructura detrás de la marca habría estado operando desde al menos 2014, utilizando el negocio para dar apariencia de legalidad a recursos de origen ilícito. Las autoridades también indagan posibles operaciones similares fuera del país, especialmente en Panamá, donde la compañía tiene presencia.
La Fiscalía imputará tres delitos principales a los implicados: contrabando, lavado de activos y enriquecimiento ilícito. Estas conductas estarían relacionadas con el ingreso irregular de mercancía al país y el manejo de dinero de procedencia dudosa dentro de la estructura empresarial.
Durante las diligencias se reportaron varias capturas, aunque el número exacto aún no ha sido confirmado oficialmente. Las acciones hacen parte de una estrategia más amplia de las autoridades para combatir redes financieras ilegales que utilizan empresas formales como fachada.
Por su parte, la empresa reconoció que existe una investigación en curso y aseguró que está colaborando con las autoridades, al tiempo que pidió garantías para proteger los empleos generados por la marca mientras se esclarecen los hechos.
El caso continúa en desarrollo y se espera que en los próximos días se conozcan nuevas decisiones judiciales sobre los bienes ocupados y la situación legal de los implicados.




