La actriz y exreina de belleza recordó el inesperado momento que cambió su vida profesional y habló de los sacrificios que ha hecho durante casi 15 años de carrera.
María Laura Quintero nunca tuvo entre sus planes convertirse en actriz. Sin embargo, una oportunidad inesperada en Valledupar terminó cambiando el rumbo de su vida y la llevó a construir una carrera que está próxima a cumplir 15 años.
En una entrevista exclusiva con Vea, de El Espectador, la actriz recordó cómo llegó a la televisión casi por casualidad. En aquel momento tenía una agencia y una fundación desde las que trabajaba con jóvenes artistas, además de contar con experiencia en presentación y haber representado al departamento del Cesar en el Concurso Nacional de Belleza de 2011.
La actuación apareció en su camino cuando integrantes de Caracol Televisión llegaron hasta su oficina. Lo que inicialmente parecía una invitación para acompañar un casting terminó convirtiéndose en una oportunidad para ella misma.
Su primer gran proyecto fue “Rafael Orozco, el ídolo”, producción estrenada por Caracol Televisión en 2012. Quintero recuerda que llegó al proceso con muchas dudas e incluso llegó a pensar que podía pasar vergüenza frente a las cámaras.
Pero aquella inseguridad no impidió que aceptara el desafío. Con el paso del tiempo, la experiencia se transformó en una carrera que la llevó a participar en producciones como “Los Morales”, “La Cacica”, “Pambelé”, “Sin senos sí hay paraíso” y “Los Briceño”, además de proyectos internacionales.
Una profesión que cambió sus planes
Antes de dedicarse completamente a la actuación, María Laura Quintero estudió Gobierno y Relaciones Internacionales, formación que continuó mientras avanzaba en la industria audiovisual.
La actriz reconoce que asumir aquel primer proyecto requirió valentía, pues estaba entrando en un mundo que no conocía y que inicialmente no había contemplado como una opción profesional.
Al recordar sus primeros pasos, asegura sentir orgullo por la mujer que se atrevió a aceptar aquel reto y por haber tomado una decisión que terminó transformando su vida.
El sacrificio de estar lejos de la familia
Detrás de las cámaras también existen sacrificios. Quintero reconoce que uno de los principales costos de trabajar en el mundo artístico ha sido la distancia de sus seres queridos.
La actriz ha desarrollado proyectos entre Colombia y Estados Unidos y ha procurado mantener otras facetas de su vida, pero admite que la profesión puede significar perderse fechas especiales y momentos familiares importantes.
Para ella, esa es una de las principales renuncias que implica trabajar en el entretenimiento: no siempre poder estar presente cuando quisiera.
Del regreso de “Rafael Orozco” a su debut en el teatro
El momento actual también tiene un significado especial para la actriz. Mientras “Rafael Orozco, el ídolo” volvió a la televisión colombiana, Quintero enfrenta un nuevo desafío profesional: su debut en las tablas.
La actriz participa en “Amarte más no pude”, una comedia romántica musical escrita y dirigida por Dago García, donde comparte escenario con Camilo Amores.
La obra, presentada en el Teatro Cafam desde el 31 de julio, tiene al vallenato como uno de sus elementos centrales y aborda las diferencias culturales entre Bogotá y el Caribe.
Así, aquella mujer que llegó a un casting sin imaginar que terminaría frente a las cámaras se encuentra hoy ante un nuevo capítulo de su carrera.
Casi 15 años después de aquel “accidente” que la llevó a la actuación, María Laura Quintero demuestra que algunas de las oportunidades más importantes de la vida pueden aparecer precisamente cuando no se están buscando.

