Una madre salvadoreña vive un drama marcado por la muerte de uno de sus hijos y la desaparición del otro, luego de que ambos aceptaran ofertas para viajar a Rusia atraídos por promesas de altos salarios y beneficios laborales que, según denuncia la familia, resultaron ser un engaño.
Los dos hombres, exmilitares, fueron reclutados mediante contratos que ofrecían un bono de bienvenida de 20.000 dólares, un salario mensual de 2.800 dólares, cobertura de gastos y la posibilidad de obtener la ciudadanía rusa. Sin embargo, terminaron integrándose a las filas del ejército ruso en la guerra contra Ucrania.
El menor de los hermanos, de 26 años, murió en combate poco después de comunicarse con su madre. La familia conoció la noticia por fotografías y videos enviados desde el frente, sin recibir una notificación oficial de las autoridades.
Mientras tanto, el hermano mayor, de 34 años, permanece desaparecido desde marzo de 2026 en la región fronteriza de Vorónezh. De acuerdo con el testimonio de un sobreviviente, la unidad en la que combatía habría sido prácticamente aniquilada, aunque hasta ahora no existe confirmación oficial sobre su paradero.
La madre también denuncia que las compensaciones económicas prometidas nunca fueron entregadas y que tampoco se ha hecho efectivo el supuesto seguro de vida ofrecido en caso de fallecimiento.
La familia acudió a la Cancillería de El Salvador para solicitar apoyo en la repatriación del cuerpo del joven fallecido, pero el trámite depende de una notificación oficial emitida por las autoridades rusas.
El caso se enmarca en una creciente preocupación por redes de reclutamiento que captan a exmilitares y civiles latinoamericanos mediante falsas ofertas de empleo, aprovechando su situación económica para enviarlos posteriormente a zonas de combate en el conflicto entre Rusia y Ucrania.




