La crisis financiera del sistema de salud en Nariño sigue agravándose y los hospitales públicos advierten que, aunque facturan sumas millonarias por la atención de pacientes, los pagos que realmente reciben son insuficientes para sostener la operación.
Según el reclamo de directivos hospitalarios y representantes del sector, las EPS y otros actores del sistema mantienen retrasos en los giros, lo que ha provocado problemas para pagar nómina, comprar medicamentos y garantizar servicios especializados. La situación afecta especialmente a hospitales de mediana y alta complejidad.
El llamado ocurre en medio de una crisis nacional. La Contraloría advirtió recientemente que los hospitales públicos del país recibieron solo el 77 % de lo facturado durante 2025, mientras la deuda acumulada sigue creciendo.
Los voceros del sector salud aseguran que el problema no es la falta de atención médica prestada, sino el retraso en el flujo de recursos. Por eso, hicieron una nueva petición al Gobierno Nacional y a la Superintendencia de Salud para que se agilicen los pagos y se garantice liquidez inmediata a la red hospitalaria.
La preocupación en Nariño aumenta porque varios centros asistenciales ya reportan dificultades operativas y riesgo de reducción de servicios, en un contexto donde también crecen las quejas ciudadanas por demoras en citas, medicamentos y tratamientos.
A nivel nacional, distintos organismos y colectivos han advertido que la insuficiencia financiera del sistema está profundizando la crisis hospitalaria y poniendo en riesgo la atención de millones de pacientes.



