La violencia volvió a sacudir a una comunidad de Villavicencio. Daniel Mosquera, reconocido por habitantes del sector San Cipriano, La Peña y La Isla como líder social, fue asesinado presuntamente con arma de fuego en hechos que ahora son materia de investigación por parte de las autoridades.
El crimen se habría registrado hace dos días en el sector conocido como La Isla. Según la información preliminar conocida, Mosquera habría recibido un impacto de escopeta y posteriormente su cuerpo habría sido abandonado cerca del río. El hallazgo generó conmoción entre los habitantes de esta zona, cercana a Ciudad Porfía.
Mosquera era oriundo de Mutatá, Antioquia, pero durante los últimos años había establecido su residencia en esta zona de la capital del Meta, donde adelantaba gestiones relacionadas con las necesidades de la comunidad.
Amenazas
De acuerdo con versiones entregadas por habitantes del sector, el hombre habría manifestado previamente que estaba recibiendo amenazas. Las mismas estarían relacionadas, presuntamente, con el trabajo comunitario que desarrollaba para buscar alternativas que permitieran llevar el servicio de energía eléctrica a sectores donde todavía existen dificultades de acceso.
También se conoció que habría puesto en conocimiento de personas de la comunidad y, presuntamente, de las autoridades, situaciones de violencia que se venían presentando en la zona. Días después, apareció muerto.
Ahora, investigadores buscan establecer si esas presuntas amenazas tuvieron relación directa con el homicidio o si existieron otros motivos detrás del crimen. La investigación deberá determinar quién habría ordenado el asesinato, quiénes participaron materialmente y cuál fue el verdadero móvil.
Señalamientos
En medio de la conmoción también comenzaron a circular entre habitantes de La Peña, San Cipriano y La Isla diferentes señalamientos contra Mosquera. Algunas personas lo habrían acusado, de manera informal y sin que hasta ahora exista confirmación oficial, de presuntas conductas como extorsiones, agresiones, robos y conflictos relacionados con predios.
Incluso circularon versiones sobre un supuesto caso en el que una adulta mayor habría sido víctima de una agresión y habría perdido un lote, además de otros señalamientos relacionados con comerciantes y residentes que presuntamente habrían abandonado la zona por situaciones de inseguridad.
Sin embargo, estas acusaciones no han sido confirmadas por las autoridades y no deben presentarse como hechos comprobados. Tampoco se ha establecido judicialmente que Mosquera hubiera cometido alguno de esos actos
Mientras avanzan las pesquisas, serán las autoridades las encargadas de verificar cada una de las versiones, establecer si existieron denuncias formales y determinar qué ocurrió realmente antes del asesinato.




