Hamilton renace en Ferrari mientras Leclerc vive su momento más complicado desde que llegó a Maranello
La historia de Ferrari en 2026 tiene dos protagonistas con destinos completamente opuestos dentro del mismo equipo. Lewis Hamilton llegó al invierno con las heridas abiertas de un debut desastroso en 2025, donde no ganó ni una sola carrera, cambió de ingeniero de carrera, entrenó más duro que nunca desde Navidad y regresó al paddock completamente reinventado. Su victoria en Barcelona fue la prueba definitiva: Hamilton volvió a ser Hamilton, construyendo su resultado con paciencia, gestión de neumáticos y una estrategia de tres paradas perfectamente ejecutada que lo llevó al primer lugar. Con 125 puntos y tercero en el campeonato, el heptacampeón ya sueña con su primer título con la Scuderia.
Leclerc, en cambio, atraviesa el momento más difícil de su relación con Ferrari. El monegasco que conquistó a los tifosi con sus victorias en Spa y Monza en 2019 suma apenas 79 puntos y se encuentra a 46 puntos de Antonelli y a 40 de su propio compañero de equipo, una diferencia que empieza a generar preguntas incómodas sobre quién manda realmente dentro del garaje rojo. Jacques Villeneuve lo dijo sin rodeos: Hamilton llegó y tomó el control del equipo en meses, algo que Leclerc no había logrado en siete años. Con el Ferrari mejorando partido a partido gracias a las actualizaciones del motor, la pregunta en Maranello ya no es si pueden ganar el campeonato, sino quién de sus dos pilotos lo hará.



