La industria cinematográfica continúa adaptándose al crecimiento de las plataformas de streaming, que han cambiado significativamente la forma de producir, distribuir y consumir películas.
Cada vez más estudios trabajan directamente con plataformas digitales para desarrollar contenidos exclusivos dirigidos a audiencias globales. Esta tendencia ha permitido que producciones independientes y nuevos realizadores encuentren espacios para llegar a millones de espectadores.
Al mismo tiempo, los cines tradicionales enfrentan el reto de ofrecer experiencias diferenciadas para mantener la asistencia del público. Las salas de última generación, los formatos inmersivos y las funciones especiales se han convertido en herramientas clave para atraer espectadores.



