Las guardianas del bosque: una fórmula para el bienestar económico y la conservación
Las mujeres de las comunidades del Chocó están demostrando que la conservación de los bosques y el desarrollo económico pueden avanzar de la mano. A través de proyectos de forestería comunitaria, lideran iniciativas que promueven el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales, generan empleo y fortalecen la protección de uno de los ecosistemas más biodiversos del país.
Uno de los casos más destacados es el de Forestales Darién, una organización conformada por consejos comunitarios que administra de manera responsable el aprovechamiento de la madera bajo estrictos criterios ambientales. El modelo permite extraer únicamente árboles maduros, garantizando la regeneración del bosque y la conservación de la biodiversidad.
Las mujeres han asumido un papel clave en este proceso, participando en la toma de decisiones, el monitoreo ambiental, la administración de proyectos y la implementación de prácticas sostenibles. Su liderazgo también ha impulsado mejores condiciones de seguridad laboral, capacitación técnica y oportunidades para los jóvenes de la región.
Además de la madera, las comunidades buscan diversificar su economía mediante el aprovechamiento de productos no maderables, como semillas, frutos, resinas y plantas medicinales, así como el impulso del ecoturismo y el avistamiento de aves, actividades que generan ingresos sin afectar los ecosistemas.
Este modelo de conservación demuestra que proteger los bosques también puede convertirse en una fuente de bienestar para las comunidades, fortaleciendo la economía local mientras se preserva el patrimonio natural para las futuras generaciones.

