La importancia de los parques

Quien a buen árbol se arrima, buena sombra lo cobija, dice el refrán. Y no es mentira, ya que estos reducen la exposición a los rayos UV en un 50%.
Edgar Enríquez

Por: Edgar Enríquez.

Con una inversión de más de mil millones de pesos el proyecto de obra del parque Los Chilcos, liderado por la Secretaría de Planeación, contempla la intervención de 13.492 metros cuadrados en la Comuna Ocho de Pasto. Con este nuevo espacio público se contribuirá al medio ambiente y al bienestar de la población en general.

Los parques que componen el conjunto arquitectónico de una ciudad juegan un papel muy importante en el desarrollo social, económico y el bienestar físico de una comunidad. Sin embargo, eso no parecen entenderlo algunas personas que se dedican a vandalizarlos destruyendo las bancas, dejando botellas vacías de licor, de basura y utilizando las zonas verdes como baño público, como se puede ver en el de Rumipamba, en el sector de San Andrés. 

En otros de estos espacios que tiene la comunidad para dar un paseo o tomar un descanso los árboles fueron talados sin explicación alguna. 

El exceso de dióxido de carbono causado por muchos factores, como el humo que expelen los vehículos, se está acumulando en la atmósfera y eso contribuye al cambio climático. La función de los árboles que hay en los parques, por si no lo sabían, es absorber el gas carbónico y volverlo oxígeno, el cual respiramos, además de proporcionarnos sombra.  

Antes de cortar una de estas grandes plantas solo por hacerlo debemos pensar que sus grandes copas son el lugar donde viven y construyen sus nidos los pájaros y las ardillas, entre otras especies silvestres.    

“Quien a buen árbol se arrima, buena sombra lo cobija”, dice el refrán. Y no es mentira, ya que estos reducen la exposición a los rayos UV-B en aproximadamente un 50 por ciento, proporcionando de ese modo protección a los niños, quienes pasan mucho tiempo al aire libre.  

Las autoridades deberían preocuparse más por estos lugares que son el pulmón de las ciudades y no dejar que se conviertan en peladeros y potreros de animales. Que cumplan la función para lo cual fueron creados. 

Los espacios verdes ayudan a suavizar la dureza y sequedad del asfalto y el hormigón. Dan un poco de color y vida a las ciudades.  

La población urbana requiere de unos espacios de reunión y esparcimiento, de aislamiento, de relajación, donde poder pasear, charlar o practicar deporte. Todo ello se consigue con una buena coordinación de las formas y colores de la vegetación que coloquemos.   

Cuidemos las pocas zonas verdes que todavía tenemos, como la de algunos pocos privilegiados barrios que aún conservan algo de vegetación que les proporciona un entorno agradable y fresco.  

El domingo es el único día de la semana cuando más se visitan los parques en plan de paseo familiar o de amigos, y cuando más basura se produce en estos lugares de recreación y descanso. No los destruyamos. 

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