El Gobierno del presidente Gustavo Petro designó al exalcalde de Cali Jorge Iván Ospina como interventor de Nueva EPS, la entidad promotora de salud más grande del país. El nombramiento se produce en un momento crítico del sistema de salud y ha generado controversia política, en parte porque Ospina se convierte en el quinto interventor en apenas dos años.
La decisión fue confirmada el 10 de abril de 2026 a través de canales oficiales de la Presidencia, tras varias semanas de incertidumbre institucional dentro de la EPS, que se encontraba sin dirección clara luego de la salida del anterior interventor.
Una EPS en crisis estructural
La Nueva EPS está intervenida por la Superintendencia Nacional de Salud desde abril de 2024 debido a problemas financieros, operativos y de atención a usuarios.
Con más de 11 millones de afiliados, la entidad ha sido foco de múltiples alertas:
- Incremento de quejas por demoras en citas y entrega de medicamentos
- Dificultades en la red de atención
- Falta de información financiera actualizada
- Crecimiento de la deuda con hospitales y clínicas
Entre 2024 y 2025, las quejas de usuarios aumentaron de forma significativa, reflejando el deterioro del servicio.
A esto se suman antecedentes graves, como investigaciones por corrupción, ocultamiento de deudas y fallas contables que han profundizado la crisis del sistema.
Vacío administrativo y cambio de mando
El nombramiento de Ospina llega tras un periodo de “limbo administrativo”. El 3 de abril de 2026 venció la prórroga de la intervención, y el anterior agente, Luis Óscar Gálvez, dejó el cargo sin que hubiera reemplazo inmediato.
Durante varios días, el Gobierno evaluó alternativas legales para evitar que la EPS quedara sin control, lo que aumentó la incertidumbre entre usuarios y actores del sistema de salud.
Finalmente, la designación de Ospina busca restablecer la dirección de la entidad en medio de un escenario de alta presión institucional.
¿Quién es Jorge Iván Ospina?
Ospina es médico de profesión y ha tenido una larga trayectoria en el sector público. Fue alcalde de Cali en dos periodos (2008-2011 y 2020-2023), y su perfil incluye experiencia en temas de salud pública.
Sin embargo, su carrera también ha estado marcada por cuestionamientos y polémicas políticas, lo que ha intensificado el debate alrededor de su nombramiento como interventor.
Reacciones políticas y controversia
El nombramiento no pasó desapercibido. Sectores de oposición criticaron la decisión, señalando que se trata de un cargo clave en medio de una crisis nacional.
Algunos congresistas advirtieron que el cambio constante de interventores refleja inestabilidad en la gestión de la EPS, mientras que otros cuestionaron la idoneidad del exalcalde para asumir el reto.
El hecho de que Ospina sea el quinto interventor en dos años ha sido uno de los principales puntos de crítica, pues evidencia dificultades del Gobierno para estabilizar la entidad.
Un sistema bajo presión
La crisis de la Nueva EPS no es un caso aislado, sino parte de un problema estructural del sistema de salud colombiano.
La intervención de varias EPS, las deudas acumuladas y los problemas en la prestación del servicio han reavivado el debate sobre la necesidad de una reforma profunda, una de las principales banderas del Gobierno Petro.
Mientras tanto, millones de usuarios continúan enfrentando barreras en el acceso a servicios médicos, lo que convierte la gestión del nuevo interventor en un desafío urgente y de alto impacto social.



