La Alcaldía de Villavicencio oficializó, a través del Decreto 138 de 2025, la actualización
catastral del 100 % del territorio urbano y rural del municipio, una medida que impactará
directamente la base gravable del impuesto predial para miles de propietarios. Aunque
este tipo de procesos buscan ajustar los valores de los inmuebles a la realidad del
mercado, en la ciudad ya se encendieron las alarmas ante posibles incrementos que,
según estimaciones preliminares, podrían alcanzar hasta el 100 % en algunos casos.
Ajuste
La actualización catastral implica revisar el avalúo de todos los predios del municipio,
teniendo en cuenta factores como ubicación, desarrollo urbano, infraestructura y
dinámica inmobiliaria. Este nuevo avalúo es la base sobre la cual se liquida el impuesto
predial, por lo que cualquier variación significativa se traduce directamente en el valor a
pagar por los contribuyentes.
Inicialmente, el plazo para la liquidación estaba previsto hasta febrero; sin embargo, la
administración municipal prorrogó el proceso y anunció que las nuevas liquidaciones
comenzarían a regir después del 16 de marzo. Esta decisión ha generado
cuestionamientos en distintos sectores, debido a que el ajuste empezaría a sentirse pocos
días después de las elecciones del 8 de marzo, lo que para algunos ciudadanos resulta
políticamente sensible.
Impacto
Mientras se define el alcance real del incremento, el mercado inmobiliario ya registra
efectos. Constructores, agentes y propietarios han reportado demoras en la expedición de
certificados catastrales y liquidaciones oficiales, documentos indispensables para cerrar
compraventas o trámites notariales.
En varios casos, compradores y vendedores han debido renegociar plazos contractuales o
asumir cláusulas de prórroga para evitar incumplimientos, ante la incertidumbre sobre el
nuevo valor del impuesto. Esta situación ha generado freno temporal en negocios que
estaban en curso y ha sembrado dudas sobre el impacto financiero que asumirán quienes
adquieren vivienda o mantienen inversiones en la ciudad.
Debate
Más allá del componente técnico, la discusión se centra en la información previa que
recibieron los contribuyentes. Propietarios consultados señalan que no todos tenían
claridad sobre la magnitud del ajuste ni sobre la fecha exacta en que comenzaría a
aplicarse. La inquietud principal gira en torno a si los ciudadanos estaban plenamente
advertidos de que, tras el 16 de marzo, podrían enfrentar un aumento considerable en su
obligación tributaria.



