Ante la crisis del sistema de salud, urge aplicar reformas. Debe ser un compromiso de quien resulte electo en la Presidencia de la República.
El legendario escritor, Ernest Hemingway, escribió la novela “Adiós a las armas” con un impulso febril que le llevó a perder la noción del tiempo entre 1927 y 1928. La publicó un año después. El texto se convirtió en la semilla para ganar el Nobel de literatura. Pasó al salón de la fama.
En sus páginas describe las vivencias de los hospitales de guerra en Italia, durante la segunda Guerra Mundial.
Hospitales de guerra, escenarios de dolor y sufrimiento. Espacios donde se incuba la desesperanza y los pacientes antes que nombres en una carpeta, pasan a ser una mera estadística.
En Colombia no enfrentamos una guerra de alcance intercontinental, sino un conflicto interno de casi sesenta años que no hemos podido superar. Y con ese antecedente, podemos afirmar que también tenemos hospitales de guerra. La condición a la que han derivado sinnúmero de instituciones tras el colapso del sistema de salud.
Cualquier día, a cualquier hora, decenas de camillas en los pasillos de los puestos de salud, hospitales y clínicas. Médicos, enfermeras y auxiliares corriendo aquí y allá, haciendo mil malabares para salvar la vida de quienes terminan acudiendo a sus servicios.
¿Recuerda al dominicano Juan Luis Guerra cuando interpretaba el merengue “La bilirrubina”? La letra es una fiel radiografía de lo que ocurre no solo en el Caribe sino en Colombia: no hay suficiente instrumental, hace falta personal, no dispensan oportunamente los medicamos y el listado de anomalías es interminable.
Por asuntos familiares he pasado los tres últimos fines de semana en esos hospitales de guerra, durmiendo junto a la camilla de mi paciente en una silla plástica. Dolor, tristeza, desolación por donde quiera que se mira.
Aunque el duro admitirlo, es real: el sistema está colapsado. La salud hay que reformarla. Debe ser el compromiso del próximo Presidente y de los colombianos en general, para evitar que se sigan multiplicando los hospitales de guerra. La salud está en cuidado intensivos…
@CrónicasdeMacondo



